
Mi buena amiga solia decirme que eramos almas gemelas, inseparables, que de haber sido hermanas de sangre no nos llevariamos tan bien.
Solia tener siempre un buen consejo, algun retazo de psicoanalisis improvisado, una palabra de aliento, una sonrisa resplandeciente de dientes torcidos.
Y a pesar de su completa imperfeccion ella era hermosa a mis ojos. Nunca callaba, quizas tenia tantas cosas en su cabeza que preferia hablar antes de poner orden a sus pensamientos.
Ella, con su libertad libertina, su libre practicar de la religion, su aparente imparcialidad politica (lo cual aun me molesta) , su psicologia inversa, lograba hacerme razonar en los momentos de bloqueo.
Ella con una simple mirada me recordaba quien en verdad era yo y de donde venia. Conocia mis secretos, pensamientos, compartiamos ideales, libros, canciones, revistas, alguna que otra prenda de vestir que me quedaba bastante mas ceñida que a ella. Me enseño el arte escuchar, de estar atenta a las señales del universo.
Alguna vez discutimos acerca de guerras entre un lado y otro del mundo, y ella siempre argumentaba a favor de los desvalidos. Ella odia el racismo, odia que le digan que es negra porque no ve el negro como un color de piel sino una forma de vida.
Se rehusa a cambiar de look. Eso es un poco contradictorio para una persona que lee coelho como la biblia y predica lo importante que es atreverse a los cambios, adaptarse a cosas nuevas.
Ella me pedia que cantara en su oido para poder dormir, y nunca entendi, dado que mis dotes de cantante son muy precarios. Supongo que el amor no solo nos vuelve ciegos sino sordos.
Mi buena amiga, mi buena compañera, mi guia en el camino, mi hermana, mi confidente, mi protectora.
Ahora guarda silencio, o simplemente habla diferente. Siempre va apurada. Siempre tiene un compromiso. Ahora ha madurado. Conoce nuevas personas. Tiene nuevos intereses.
Tal vez siga recordando una que otra travesura adolescente, pero ahora tiene sus propias historias que contar. Se quedo congelada en el tiempo, ahora es una copa de vino a medio terminar, un cigarro a medio fumar (por aquello de que no se ve bien una mujer fumando), una pelicula en "pause" permanente, una salida siempre cancelada por cuestiones de tiempo y dinero, una llamada nunca hecha, un cumpleaños pasado por alto. Ahora es la buena amiga de otros(as).
Ahora transita otro camino que hace ya mucho se separo del mio.
Mi buena amiga y yo hablabamos la misma lengua.
Cuenta un episodio de la Biblia, que los hombres querian construir una edificacion tan alta que llegara al cielo.
El Señor, para evitar el éxito de la empresa (que se oponía a su propósito de que la humanidad se extendiera por toda la superficie de la Tierra, se multiplicara en ella), hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes lenguas, luego de lo cual reinó la confusión y se dispersaron.
Sera que quisimos llegar tan alto amiga mia, que pronto, casi sin darnos cuenta, nos encontramos en Babel? No te entiendo, debes hablar mas alto, mas claro, mas pausado.
Solia agradarme tu tono de voz, ahora a mis oidos les cuesta reconocerlo a traves de un telefono celular. Mi buena amiga, enseñame el camino de vuelta a la tierra en la que todos los hombres hablaban la misma lengua, la misma en la que tu y yo hablabamos la misma lengua.
Babel me desagrada, me incomoda, creo que no es seguro quedarnos aqui.
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